Artículo publicado por Clínica Ruiz de Gopegui. Revisado clínicamente por el Dr. Manuel Ruiz de Gopegui, especialista en Periodoncia e Implantología. Nº de colegiado: 28008244. Última revisión: agosto 2026.
Resumen: Los implantes dentales son una solución muy fiable, pero requieren cuidados específicos para durar a largo plazo. El tabaco es el factor de riesgo más importante y debe eliminarse por completo. Una higiene diaria insuficiente, o incluso una prótesis mal diseñada que impide limpiar bien por debajo, favorece la aparición de periimplantitis. Las revisiones periódicas en clínica completan el cuidado necesario para que el tratamiento sea un éxito a medio y largo plazo. Aquí tienes unos hábitos que dañan los implantes dentales.
Los implantes dentales son una solución muy fiable cuando se ha perdido un diente, pero, como cualquier tratamiento de salud, requieren una serie de cuidados para mantenerse a largo plazo. Hay hábitos que deben eliminarse por completo, como el tabaco, y otros que deben incorporarse de forma constante, como una higiene exquisita y las revisiones periódicas en clínica. Descuidar estos aspectos es la causa más frecuente de que un implante, con el tiempo, desarrolle problemas.
¿Por qué el tabaco es tan perjudicial para los implantes?
El tabaco es un factor de riesgo absoluto para la viabilidad a largo plazo de un implante dental. Por eso, el primer hábito que debe eliminar un paciente fumador que quiere ponerse implantes es, precisamente, el tabaco. No se trata de una recomendación general de salud, sino de una condición que afecta de forma directa al pronóstico del propio tratamiento implantológico.
¿Qué higiene necesita realmente un implante?
El segundo hábito que debe incorporar el paciente, si no lo tiene ya, es una higiene exquisita. Un paciente con implantes debe cuidar mucho que su boca esté libre de placa y restos de comida, y en esto colaboran dos partes: el paciente, con la higiene diaria y la técnica adecuada en casa, y la clínica —el periodoncista o la higienista—, que debe explicar exactamente cómo cepillarse alrededor de cada implante.
Pero hay un tercer factor que muchas veces se pasa por alto: el diseño de la propia prótesis. En consulta nos encontramos con frecuencia pacientes con prótesis sobre implantes diseñadas de tal manera que resulta imposible limpiar por debajo de ellas. Cuando esto ocurre, la comida y la placa bacteriana penetran bajo la corona o el puente y quedan atrapadas sin que el paciente pueda eliminarlas con el cepillado normal. Es precisamente ahí, debajo de esas prótesis, donde se desarrolla la periimplantitis, la infección que afecta al implante.
Por eso, una prótesis bien diseñada no es solo una cuestión estética o funcional: debe ser una prótesis que el paciente sea capaz de higienizar correctamente en su día a día.
| Hábito o factor | Por qué daña el implante |
|---|---|
| Tabaco | Factor de riesgo directo para la viabilidad del implante a largo plazo |
| Higiene diaria insuficiente | Favorece la acumulación de placa alrededor del implante |
| Prótesis mal diseñada | Impide limpiar por debajo, atrapando placa y favoreciendo periimplantitis |
| Ausencia de revisiones periódicas | No permite detectar ni limpiar a tiempo la placa acumulada bajo la prótesis |
¿Lleva implantes y no está seguro de limpiarlos bien?
¿Con qué frecuencia hay que revisarse los implantes en clínica?
Otro hábito fundamental que debe incorporar el paciente son las revisiones periódicas. Recomendamos acudir a la clínica dental con la higienista dos o tres veces al año para realizar limpiezas profesionales. En pacientes con rehabilitaciones completas sobre implantes, la recomendación es acudir al menos una vez al año, idealmente dos, para desmontar los tornillos y la prótesis, limpiar tanto los implantes como la propia prótesis, y volver a colocarlo todo correctamente.
Es la única manera de garantizar, mediante esa colaboración entre la higiene que hace el paciente en casa y la higiene profesional en clínica, que el tratamiento de implantes funcione y sea un éxito a medio y largo plazo. Resumido en dos ideas: la higiene en casa y no fumar son, con diferencia, lo más importante que el paciente puede controlar.
¿Hay algún factor de salud, no solo un hábito, que afecte a los implantes?
Además de los hábitos propiamente dichos, hay condiciones de salud que también hay que vigilar de cerca, como la diabetes. Cuando sospechamos, o el propio paciente nos comunica que es diabético, realizamos interconsulta con su médico para coordinar el seguimiento del tratamiento implantológico junto con el control de su enfermedad.
¿Tiene dudas sobre el cuidado de su tratamiento implantológico?
Fuentes: Sociedad Española de Cirugía Bucal (SECIB); protocolo clínico de mantenimiento implantológico de Clínica Ruiz de Gopegui. Publicado en agosto 2026. Última revisión clínica: agosto 2026.
Preguntas frecuentes
¿Por qué el tabaco es tan perjudicial para los implantes?
El tabaco es un factor de riesgo directo para la viabilidad del implante a largo plazo. Es el primer hábito que debe eliminar por completo un paciente fumador que va a someterse a un tratamiento de implantes.
¿Qué es la periimplantitis?
Es la infección que afecta al implante dental, generalmente causada por placa bacteriana acumulada alrededor o por debajo de la prótesis que no se ha podido limpiar correctamente.
¿Puede una prótesis mal diseñada dañar mi implante?
Sí. Si la prótesis no permite limpiar bien por debajo, la placa bacteriana queda atrapada y puede derivar en periimplantitis. Una prótesis bien diseñada debe ser higienizable por el propio paciente.
¿Cada cuánto debo revisarme los implantes en clínica?
Se recomienda acudir dos o tres veces al año para limpiezas profesionales. En rehabilitaciones completas sobre implantes, al menos una o dos veces al año para desmontar, limpiar y volver a colocar la prótesis.
¿La diabetes afecta a los implantes dentales?
Es una condición que se vigila de cerca. Cuando el paciente es diabético, se realiza interconsulta con su médico para coordinar el seguimiento del tratamiento implantológico.





