Cuando hablamos de estética dental, no solo importan los dientes: las encías son el “marco” de la sonrisa. Unos dientes perfectamente alineados pueden seguir dando una sensación poco armónica si hay encías desiguales, es decir, si el contorno gingival no está equilibrado entre un diente y otro, o entre un lado de la boca y el contrario.
En la Clínica Dental Ruiz de Gopegui, en la zona de El Retiro (Madrid), vemos a muchos pacientes que no saben explicar bien “qué” no les gusta de su sonrisa, pero intuyen que algo no encaja. Al analizarla con detalle, las encías desiguales suelen ser una de las claves: demasiada encía en un diente, muy poca en otro, márgenes a diferente altura o formas que rompen la simetría.
La buena noticia es que, con los tratamientos actuales de periodoncia estética y cirugía oral, podemos igualar el contorno gingival y lograr una sonrisa más armónica, de forma predecible y conservadora.
¿Qué son exactamente las encías desiguales?
Hablamos de encías desiguales cuando el borde gingival no guarda una línea armoniosa respecto a los dientes y al labio, o cuando hay diferencias notables entre piezas similares (por ejemplo, entre los dos incisivos centrales). Esta desarmonía puede deberse a varios motivos:
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Exceso de encía en uno o varios dientes (sonrisa gingival localizada).
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Recesiones en otras zonas, donde se ve más diente o incluso parte de la raíz.
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Encías inflamadas que alteran temporalmente el contorno.
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Diferencias de altura tras tratamientos antiguos o traumatismos.
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Secuelas de enfermedad periodontal.
En muchos casos, las encías desiguales no provocan dolor ni problemas funcionales, pero sí afectan de forma clara a la estética y a la seguridad al sonreír.
Principales causas de encías desiguales
Antes de plantear cualquier tratamiento, es imprescindible entender por qué se han generado esas encías desiguales. Algunas causas frecuentes son:
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Factores anatómicos: forma natural de los dientes, erupción, grosor del biotipo gingival.
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Sonrisa gingival: cuando la erupción pasiva no se completa, parte de la corona queda “oculta” bajo la encía.
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Recesión gingival: encía que se retrae, dejando más diente a la vista, generalmente por periodontitis, trauma de cepillado o bruxismo.
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Inflamación crónica: la gingivitis o periodontitis pueden hacer que la encía se vea más voluminosa en unas zonas y retraída en otras.
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Tratamientos previos: restauraciones, coronas antiguas o prótesis que no respetan bien el contorno biológico.
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Traumatismos: golpes que afectan a diente y encía, con cambios en volumen y altura de la misma.
Conocer la causa permite elegir la técnica adecuada para corregir las encías desiguales sin comprometer la salud de los dientes o de los implantes.
¿Se pueden corregir las encías desiguales?
En la mayoría de los casos, sí. El tratamiento de las encías desiguales forma parte de lo que llamamos “estética rosa”: la armonía de los tejidos blandos alrededor de dientes e implantes. En la Clínica Dental Ruiz de Gopegui trabajamos con distintas técnicas de periodoncia y cirugía plástica periodontal para:
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Reducir el exceso de encía cuando se muestra demasiado.
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Recuperar encía donde falta, cubriendo parte de la raíz expuesta.
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Igualar niveles para que los dientes “hermanos” (por ejemplo, los centrales) tengan márgenes similares.
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Mejorar el contorno en torno a coronas o implantes para integrar la restauración en la sonrisa.
El objetivo no es dejar las encías “perfectas de catálogo”, sino que la sonrisa se vea natural y proporcionada al rostro de cada persona.
Tratamientos para igualar el contorno de las encías
Dependiendo del tipo de encías desiguales, valoramos distintos abordajes.
Gingivectomía y alargamiento coronario estético
En casos de exceso de encía (cuando el diente parece “corto” o hay una sonrisa muy gingival en uno o varios dientes), podemos recurrir a:
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Gingivectomía: remodelado del borde gingival cuando solo hay que eliminar un pequeño excedente de encía.
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Alargamiento coronario estético: cuando, además de encía, hay que ajustar ligeramente el hueso subyacente para que el resultado sea estable y biológicamente correcto.
Se realizan con técnicas mínimamente invasivas y, tras la cicatrización, el diente recupera una proporción más acorde con el resto, corrigiendo las encías desiguales en esa zona.
Injertos de encía para recesiones
Si el problema son encías desiguales por recesiones (dientes más “largos”, raíz expuesta, sensibilidad), podemos plantear:
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Injerto de tejido conectivo o de encía libre: técnica de periodoncia que nos permite recuperar volumen y altura gingival.
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El objetivo es cubrir la raíz parcial o totalmente y armonizar la línea de encías entre dientes vecinos.
Este tipo de tratamiento no solo mejora la estética, sino que también protege la raíz y puede reducir la sensibilidad dentaria.
Correcciones combinadas con restauraciones estéticas
En ocasiones, las encías desiguales se corrigen mejor con una combinación de:
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Microcirugía gingival.
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Carillas, bonding o coronas de recubrimiento parcial, para ajustar forma y longitud dental.
Es el caso, por ejemplo, de pacientes con desgaste por bruxismo y recesión gingival, en los que hay que tratar tanto el volumen de encía como la anatomía de los dientes.
Encías desiguales alrededor de implantes
En portadores de implantes, el contorno de la encía es fundamental para que la corona implanto-soportada se integre estéticamente.
Podemos tener encías desiguales cuando:
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El volumen de encía es insuficiente alrededor del implante.
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Hay pérdida de papilas entre dientes e implantes.
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La línea con los dientes naturales no coincide.
En estos casos, los procedimientos pueden incluir:
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Injertos de tejido blando alrededor del implante.
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Ajustes en el perfil de emergencia de la corona.
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En casos más complejos, cirugía mucogingival y ajustes protésicos coordinados.
Importancia del mantenimiento periodontal
Una vez corregidas las encías desiguales, el mantenimiento es esencial:
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Revisiones periódicas de encías y soporte óseo.
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Limpiezas profesionales adaptadas al riesgo del paciente.
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Instrucciones de higiene personalizada (cepillos interproximales, seda, irrigadores).
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Control de hábitos como tabaco o bruxismo, que pueden comprometer los resultados.
Una encía sana y estable es el mejor soporte para cualquier tratamiento estético o de implantes.




