¿Alguna vez has pasado por una endodoncia mal hecha? La endodoncia es una intervención que pretende mantener la pieza dental, evitando que sea extraída y conservando su función de masticar. Sin embargo, existen situaciones en las que se ha realizado de mala manera.

Cuando no se trata a tiempo, las bacterias pueden infectar los conductos dentales y desencadenar en problemas más perjudiciales para la salud bucodental.

No obstante, no tienes de qué preocuparte. En la Clínica Dental Ruiz de Gopegui solucionamos estos trabajos mal elaborados y te proporcionamos tratamientos acordes a tus necesidades y grado de afección.

Si quieres tener más información sobre este tema, sigue leyendo y descubre cuáles son las consecuencias y qué hacer para evitarlas.

¿Qué es una endodoncia?

Este método se basa en remover la pulpa dental, que es la parte más interna del diente, y en la que se localizan los nervios y vasos sanguíneos.

Cuando la pulpa dental está afectada y dañada irreversiblemente, ya sea a causa de caries profundas, traumatismos o lesiones endoperiodontales, se produce inflamación y probablemente dolor constante o intermitente, así como sensibilidad al frío y/o al calor ante acciones cotidianas como masticar.

En algunas ocasiones puede aparecer un flemón, infección e incluso abscesos o fístulas; en las situaciones más graves, la necrosis de la pulpa dental con su consecuente infección.

La función de este tratamiento es la de sustraer los nervios y la pulpa dental muerta para limpiar el sistema de conductos radiculares que conforman la pulpa dental, eliminando bacterias y tejido necrosado, y dejando el conducto lo más aséptico posible.

Las etapas de una endodoncia son:

  • Radiografías para revisar el estado del diente afectado y su anatomía.
  • Anestesia local de la pieza.
  • Aislamiento dental.
  • Perforación de la corona del diente para acceder a la pulpa dental.
  • Limpieza de conductos.
  • Obturaciones y/o sellados de los conductos.

¿Cuáles son las causas de una endodoncia mal hecha?

Los motivos principales por los que una endodoncia puede fracasar son:

  • No haber localizado el conducto afectado

Anatómicamente hablando, el molar tiene tres conductos, sin embargo, existen casos en los que desarrolla hasta cuatro o cinco. Si no se llega a localizar el conducto afectado a tiempo, puede desencadenar en la acumulación de las bacterias presentes y no lograr su erradicación correspondiente. Por este motivo, una endodoncia mal hecha puede acabar fracasando.

  • Perforación de un conducto

Si al limpiar un conducto se provoca una falsa vía con las limas, puede que la erradicación del tejido pulpar en sí no funcione correctamente y la endodoncia termine fracasando también.

  • Olvidarse de las radiografías

Normalmente, se deben hacer entre cuatro a cinco radiografías en el transcurso de un tratamiento endodóntico. No realizar alguna de ellas puede ocasionar errores muy graves en cuestión de diagnóstico, lo que derivaría en una endodoncia mal hecha.

  • No desinfectar de forma idónea los conductos

En este caso se usa el hipoclorito de sodio. Si no se utiliza este producto como es debido puede ocasionar que los restos pulpares se inflamen y/o infecten.

  • Calcular mal la longitud del área afectada

Al calcular la longitud de cada producto afectado se debe medir con mucho cuidado y exactitud. Para ello, se utiliza un dispositivo llamado localizador de ápices. En este caso es necesario e importante remitir a la aplicación de radiografías para certificar que el localizador no se equivoca.

Una endodoncia muy corta y/o larga, acabará provocando problemas a nivel endodóntico.

  • No obturar los conductos radiculares de forma idónea

Una vez eliminada toda la pulpa de los conductos, se procede a obturar con una gutapercha. Es primordial que esta herramienta se encuentre bien condensada y rellene los conductos perfectamente de manera tridimensional.

No haber rellenado de manera correcta estos conductos, contribuye a que las bacterias vuelvan y se propaguen.

  • Existencia de fisuras o fracturas verticales

Sin importar que la endodoncia se encuentre en perfecto estado, la existencia de fisuras y/o fracturas verticales, en ciertas ocasiones puede complicar un diagnóstico adecuado. Esto provocará que la endodoncia no resuelva el problema y la pieza dental afectada termine siendo extraída.

  • Reinfección de los conductos dentales ya tratados

Cuando ocurre una filtración del empaste provisional y no se trata como es debido puede afectar en la reconstrucción y/o corona definitiva.

  • Subobturación

Una vez que el conducto se encuentra obturado de manera insuficiente, pueden formarse gaps y/u orificios.

  • Sobreobturación

Esto sucede cuando el material sobrepasa el ápice dental o se acaba saliendo de la nariz.

¿Cómo puedo saber si tengo una endodoncia mal hecha?

Si notas los siguientes síntomas, podrás detectar de manera rápida y sencilla si presentas una endodoncia mal hecha:

  1. Sensibilidad o dolor al masticar que se incrementa con el paso del tiempo.
  2. Dolor intermitente o constante en la pieza afectada que ha recibido el tratamiento.
  3. Absceso o inflamación de la encía que está cerca del diente tratado.
  4. Dolor o sensibilidad al palpar el diente.
  5. Presencia de fístula vinculada a la pieza.
  6. Sensibilidad al palpar el sector o al golpear ligeramente el diente.
  7. Inflamación de la encía o absceso alrededor del diente.
  8. Precedentes de episodios de inflamación gingival y/o facial.
  9. Dolor en los cambios de temperatura.
  10.  Presencia en la radiografía de lesión apical que no estaba previamente, conductos sin tratar o con tratamiento defectuoso.

¿Qué puedo hacer si tengo una endodoncia mal hecha?

Lo habitual es acudir a un centro especializado en odontología y que el endodoncista determine la gravedad de tu caso y proceda a emitir un diagnóstico adecuado.

Los tratamientos requeridos pueden variar. Entre ellos encontramos la reendodoncia, la cual tiene un pronóstico enormemente conveniente para la pieza afectada, sin embargo, se debe volver a realizar el proceso desde cero.

El objetivo de este procedimiento es limpiar los conductos radiculares extrayendo el material obturador, desinfectando minuciosamente para volver a rellenar y sellar estos conductos.

Se debe considerar los controles radiográficos sin excepción alguna, debido a que resultan muy relevantes para comprobar que se ha resuelto el problema.

Si este método no tiene los resultados esperados, aún se dispone de la alternativa de una resección del ápice radicular. Este método se denomina apicectomía y su pronóstico es aceptable, gracias al retratamiento.

Hay casos en los que se diagnostica una fisura o fractura vertical de la raíz del diente, para los que ninguno de los tratamientos mencionados tendría triunfo alguno. Por consiguiente, se extraería el diente directamente y después se procederá a reemplazarlo por un implante o una prótesis, dependiendo del caso.

Resuelve una endodoncia mal hecha en la Clínica Ruiz de Gopegui

En la Clínica Dental Ruiz de Gopegui contamos con un equipo de profesionales especializados en cada una de las ramas de la odontología.

En nuestra clínica dental encontrarás los mejores tratamientos de última generación y vanguardistas como CAD/CAM, odontogramas, diseño de Sonrisas Digital (DSD), escáner 3D, 3Shape TRIOS, entre otros.

Nuestro objetivo es proporcionar de manera personalizada la solución más óptima y certera acorde a tus necesidades y grado de afección: tu tranquilidad es la nuestra.

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