¿Te resulta difícil pronunciar algunos fonemas? Entonces puede que estés presentando problemas con el frenillo lingual.

El frenillo lingual, cuando no se desarrolla como debería, puede limitar la movilidad de la lengua y desencadenar una serie de alteraciones significativas para la persona que lo padece.

Pero, no tienes de qué preocuparte, en la Clínica Ruiz de Gopegui solucionamos cualquier anomalía que pueda estar afectando a tu cavidad bucal, englobando los dientes, las encías e incluso la lengua en sí.

Si quieres saber más sobre este tema, te invitamos a que sigas leyendo y descubras sus diversas funciones o qué hacer cuando no tiene el tamaño adecuado.

¿Qué es el frenillo lingual?

Se trata de un pequeño cordón fibroso de encía que une de manera central la parte delantera de la lengua con el suelo de la boca. Se desarrolla a lo largo del proceso de gestación, pudiendo abarcar todos los tamaños y grosores posibles.

Cuando esta clase de frenillo es más corto de lo normal, o acaba uniéndose a la lengua en una posición adelantada, perjudica el movimiento lingual. Por lo tanto, la persona no va a poder tocar el labio superior con la punta de la lengua ni pronunciar bien los fonemas.

¿Cómo puedo saber si padezco de frenillo lingual corto?

Es muy sencillo de diagnosticar y se percibe a través de una exploración física, de manera visual o digital.

En el caso de los bebés, el odontólogo experto en frenectomía, puede utilizar un instrumento de detección para concluir diversos puntos sobre el aspecto de la lengua y su capacidad de desplazamiento o a través de ciertas señales, como:

  • Mandíbula inferior más corta que la superior.
  • Ampollas por el roce, chasquidos o ruidos con la lengua.
  • Movimientos irregulares de la lengua.

En cambio, cuando se trata de jóvenes y/o adultos, simplemente bastará con pedirle a la persona que extienda su lengua fuera de la cavidad bucal lo máximo posible. Si la punta adquiere la forma de “v” con una hendidura en su centro al tirar de ella, efectivamente está padeciendo de frenillo lingual corto.

¿Cuántas tipologías de frenillo lingual corto existen?

Esta categorización, que se divide en posterior y anterior, ofrece la posibilidad de mostrar una nomenclatura común y ayudar a comprender un poco más acerca de las diversas tipologías que puede padecer una persona:

Frenillo lingual tipo 1 anterior

En este caso, la inserción del frenillo se genera en la punta de la lengua, pudiendo percibirse una vez que el recién nacido llora, ya que la lengua tiene forma de corazón o parece bífida.

Frenillo lingual tipo 2 anterior

Esta tipología se produce unos milímetros más atrás que la anterior. La lengua no se suele ver bífida, pero cuando el bebé llora se puede observar que la punta de la lengua desciende hacia abajo.

Frenillo lingual tipo 3 posterior

Esta clase de frenillo podría definirse como una mezcla de la tipología 2 y 4, gracias a que existe una pequeña membrana visible en la cara posterior de la lengua, lo cual produce un anclaje submucoso.

La lengua puede presentar un aspecto normal y realizar cualquier desplazamiento con facilidad, pero al hacerlo se arqueará por la circunferencia y se hundirá en el centro.

En función del grosor del componente submucoso, la lengua también puede presentar un aspecto apelotonado y compacto.

Frenillo lingual tipo 4 posterior

El frenillo como tal no se aprecia a primera vista, debido a que se encuentra bajo una capa de tejido mucoso, que restringe la movilidad de la lengua; se encuentra totalmente anclado al suelo de la boca presentando un aspecto compacto.

El desplazamiento suele ser asimétrico y puede apreciarse como un paladar ojival o estrecho.

¿Qué consecuencias tiene padecer frenillo lingual?

En forma general, ocasiona problemas a seis niveles esenciales para el ser humano, como:

Lenguaje y habla

Al no poder elevar la lengua suficientemente se producen ciertas dificultades para pronunciar las consonantes o fonemas, los cuales, por lo general, necesitan de por sí del contacto de ella en el paladar para provocar su sonido en específico: «t», «d», «z», «s», “n”, «r» y «l».

Sin embargo, la mayor parte de las personas llegan a adaptarse a esta complejidad y a tener una pronunciación aceptable. Se recomienda consultar con un logopeda para que logre proporcionar aquellas estrategias adecuadas para su correcta pronunciación.

Lactancia 

Esta anomalía puede provocar inconvenientes no solo para el bebé, sino también para la madre.

En el niño ocasiona:

  • Complejidad para sustraer la leche con facilidad, ya que no posee la fuerza suficiente.
  • Imposibilidad para lograr o conservar un agarre profundo al pecho.
  • Tomas largas y cansadas para el bebé.
  • Incapacidad para ingerir suficiente leche, lenta ganancia de peso, alimentación inadecuada y falta de crecimiento.

En la madre produce:

  • Pezones doloridos y grietas, que favorecen la infección.
  • Sensación de baja producción de leche.
  • Destete temprano.

Sin embargo, el instinto natural puede llegar a compensar esta dificultad desarrollando otras técnicas para exprimir la glándula mamaria. Ten paciencia los primeros días y pronto todo se ajustará adecuadamente.

Lesiones bucales

Ocasiona roces constantemente con los dientes inferiores, pudiéndose producir alguna herida o incluso su desgarro.

Mala higiene bucal 

En el caso de los niños mayores o los adultos, puede hacer que resulte difícil quitar los restos de alimentos de los dientes, esto puede ayudar a la aparición de caries y de patologías bucodentales.

Oclusión respiratoria

Una vez que el frenillo impide el desplazamiento lingual, la composición oral no se desarrolla adecuadamente, provocando que el recién nacido respire por la boca en lugar de la nariz.

Esto puede desencadenar procesos alérgicos o contagios virales en sus vías respiratorias.

Dificultades con otras actividades orales 

Como lamer un cono de helado, lamerse los labios, silbar, besar o tocar un instrumento de viento.

¿Qué tratamientos se realizan en el frenillo lingual?

En ocasiones, esta anomalía no causa inconvenientes tan graves, logrando remediarse mediante un procedimiento de rehabilitación llevado a cabo por un logopeda.

Los tratamientos suelen ser controvertidos, debido a que algunos médicos y asesores recomiendan corregirla de inmediato, incluso antes de que le den el alta del hospital al recién nacido.

Otros, simplemente, prefieren adoptar un enfoque más certero a través de una revisión bucodental, dándole tiempo a que se distienda y se solucione por sí mismo sin necesidad de recurrir a intervenciones quirúrgicas.

Lo ideal es operar al pequeño en el momento justo, ni antes ni después de los dos años, ya que esto acarrearía problemas en el aprendizaje del lenguaje.

Esta intervención es sencilla y, una vez efectuada, la persona no sentirá ninguna molestia, siendo viable tanto para bebés, como niños o adultos. Entre ellos, se tienen:

Frenotomía

Este procedimiento se puede llevar a cabo con o sin anestesia. El médico examina el tamaño, forma y textura del frenillo y luego utiliza unas tijeras esterilizadas para recortarlo y liberarlo.

Esta cirugía es rápida y las molestias generadas suelen ser mínimas, debido a que hay pocas terminaciones nerviosas o vasos sanguíneos en esta zona. Si se presenta sangrado, es probable que solo se trate de una o dos simples gotitas de sangre. Tras la intervención, la madre, en caso de haberle realizado la operación a su hijo, podrá amamantarlo de inmediato sin ningún tipo de complicación.

Es imprescindible hacer una serie de ejercicios postcirugía para prevenir que el frenillo se acorte otra vez. Esta rehabilitación es tan esencial como las intervenciones quirúrgicas, por lo que, si no se cumple, es posible que se tenga que volver a intervenir.

Frenuloplastia

Este es un tratamiento más exhaustivo y dependerá de si se necesita una reparación adicional o si el frenillo lingual se vuelve excesivamente grueso como para solventarse con el tratamiento anterior.  Se efectúa bajo anestesia general con herramientas quirúrgicas.

Para finalizar, se libera el frenillo y se cierra la herida con suturas que se absorben solas mientras la lengua sana. Tras la cirugía, se podrían recomendar ejercicios para la lengua con el fin de mejorar su desplazamiento y minimizar las posibilidades de que se formen cicatrices.

Cabe destacar que la elección de uno u otro dependerá de la gravedad del caso, las necesidades y gustos del paciente, así como el análisis final del médico tratante.

Por ello, es fundamental mantener un control específico con tu odontólogo para que pueda evaluar la existencia de infecciones o malestar en la zona afectada.

Asimismo, es fundamental asistir a las consultas programadas tras una semana desde la intervención, para certificar que todo va viento en popa.

Odontólogos expertos en frenectomías

En nuestra clínica dental tendrás la oportunidad de encontrar tratamientos especializados, personalizados y de última generación, como escáner 3D, implantología, odontogramas, radiografías, entre otros.

Si quieres mejorar la apariencia de tu frenillo lingual o tienes inconvenientes en la pronunciación de algunas palabras… Solicita tu primera visita gratuita y valoraremos tu caso. Te esperamos en la clínica dental en Madrid.