Tener una sonrisa alineada y atractiva no solo es cuestión de estética, sino que también impacta en tu salud bucal y autoestima. La ortodoncia se ha convertido en una herramienta fundamental para corregir problemas de mordida, apiñamiento dental y otras alteraciones que afectan la función y el aspecto de tu sonrisa.
En la actualidad, existe una amplia gama de opciones de ortodoncia disponibles, cada una con sus propias características, ventajas y desventajas. Elegir el tipo de ortodoncia adecuado para ti dependerá de tus necesidades específicas.
Los sistemas de ortodoncia han evolucionado mucho en los últimos años desarrollando nuevos aparatos, acortando los plazos y mejorando los resultados del tratamiento. Sin embargo, todavía asociamos la ortodoncia a los clásicos brackets metálicos que a pesar de ser una de la más solicitada especialmente en niños cada día son más los que prefieren otro tipo de ortodoncia más estética.
El problema es que existe un gran desconocimiento sobre los nuevos sistemas de ortodoncia que las clínicas dentales ofrecemos como alternativa a la ortodoncia tradicional. Desde la Clínica Dental Ruiz de Gopegui queremos aclarar que tipos de ortodoncia existen y sus características.
¿Qué entendemos por ortodoncia?
La ortodoncia es una rama de la odontología que se especializa en el estudio, diagnóstico y tratamiento de las maloclusiones, es decir, las alteraciones en la posición de los dientes y los maxilares. Su objetivo principal es corregir la mordida, alinear los dientes y mejorar la armonía facial, pero los beneficios de la ortodoncia van mucho más allá de la estética.
La ortodoncia ayuda a prevenir y corregir problemas de salud bucal como la caries, las enfermedades periodontales y el desgaste dental anormal. Al alinear los dientes y mejorar la mordida, se facilita la limpieza bucal, lo que reduce la acumulación de placa bacteriana y el riesgo de infecciones.
Una mordida correcta permite masticar los alimentos de manera eficiente, lo que mejora la digestión y la absorción de nutrientes. Además, una buena masticación reduce la tensión en la mandíbula y las articulaciones temporomandibulares, previniendo dolores y molestias.
Una sonrisa alineada y atractiva mejora la estética facial y aumenta la confianza en uno mismo. Esto puede tener un impacto positivo en las relaciones personales y en la vida profesional.
En algunos casos, la ortodoncia también puede ayudar a mejorar la pronunciación y el habla.
Tipos de ortodoncia
Distinguimos dos sistemas de ortodoncia principalmente: Sistemas de ortodoncia fija y sistemas de ortodoncia removible:
Ortodoncia fija
Es el tipo de ortodoncia más habitual. Un sistema de ortodoncia que permanece fijo a los dientes durante todo el tratamiento. Mediante brackets colocados en los dientes se corrige la posición de los dientes.
1. Brackets metálicos: la ortodoncia más común, generalmente utilizada en tratamientos de ortodoncia infantil. Los brackets metálicos estan fabricados en acero y van colocados de forma fija en los dientes del paciente. Existen sistemas más avanzados como el sistema Damon que ha desarrollado brackets más cómodos y efectivos.
2. Brackets estéticos: los brackets estéticos tienen el mismo funcionamiento que los brackets metálicos pero tratando de suavizar el impacto visual. Más conocidos como brackets de cerámica, tienen un color similar al del diente pasando más desapercibidos que los brackets metálicos.
3. Brackets linguales: En la misma linea de reducir el impacto visual de los brackets, la ortodoncia lingual se caracteriza por situar los brackets en la parte interior del diente quedando totalmente ocultos. Gracias a que son de menor grosor no resultan nada molestos.
Ortodoncia removible
Los sistemas de ortodoncia removible son aquellos que permiten al paciente extraer el aparato en cualquier momento. En lugar de brackets se utilizan alineadores que se encargan de modificar boca y dientes.
Una vez hemos hecho estas distinciones, estos son los diferentes tipos de ortodoncia que existen:
Ortodoncia invisible
Un sistema de ortodoncia totalmente diferente a los tres anteriores, ya que no utiliza brackets para corregir la posición de los dientes. Mediante alineadores transparentes y totalmente removibles se consigue una sonrisa perfecta sin que nadie lo note. Este innovador tratamiento es el más solicitado por adultos que quieren perfeccionar su imagen sin que esto afecte a su relación social y laboral.
¿Qué patologías orales corrige la ortodoncia?
La ortodoncia tiene como objetivo principal corregir las maloclusiones, que son alteraciones en la posición de los dientes y los maxilares que afectan la mordida. Estas alteraciones pueden ser causadas por diversos factores, como la genética, el crecimiento anormal de los huesos maxilares, la pérdida prematura de dientes de leche o malos hábitos orales.
Las principales patologías que corrige la ortodoncia son:
- Mordida cruzada: se produce cuando algunos dientes superiores muerden por detrás de los dientes inferiores, o viceversa.
- Mordida abierta: se caracteriza por un espacio vertical entre los dientes superiores e inferiores cuando la boca está cerrada.
- Mordida profunda: se produce cuando los dientes superiores sobresalen excesivamente por delante de los dientes inferiores.
- Apiñamiento dental: ocurre cuando hay falta de espacio en los maxilares para que los dientes quepan correctamente, lo que provoca que se apilen o se inclinen.
- Diastemas: Son espacios excesivos entre dos o más dientes.
- Retrognatismo: también conocido como sobremordida, se produce cuando el maxilar superior sobresale excesivamente por delante del maxilar inferior.
- Prognatismo: se produce cuando el maxilar inferior sobresale excesivamente por delante del maxilar superior.
- Mordida invertida: también conocida como oclusión de Clase III, se produce cuando los dientes inferiores muerden por delante de los dientes superiores.
Además de estas patologías principales, la ortodoncia también puede ayudar a corregir otros problemas como:
- Malposición dental: dientes que están inclinados, girados o fuera de lugar.
- Desviación de la línea media: cuando la línea media de los dientes superiores e inferiores no coincide.
- Problemas de oclusión: dificultad para morder, masticar o hablar correctamente debido a una mala mordida.
- Hábitos parafuncionales: como chuparse el dedo, morderse las uñas o bruxismo (apretar o rechinar los dientes).



