Según un estudio del colegio de medicina de la Universidad de Londres en el “Hospital Escuela de la Universidad de Londres”, publicado en la revista “Critical Care”, cuando un paciente está más de siete días en la unidad de cuidados intensivos de un hospital, puede haber serios riesgos para la salud bucodental de las personas que ingresan en los hospitales. El esclarecedor informe se llevó a cabo con 36 pacientes del Hospital Escuela de la Universidad de Londres que habían permanecido en esta unidad tan particular en la que muchos enfermos se encuentran en un estado crítico de salud.

Durante la semana de estancia mínima de los pacientes objeto de estudio, el número de bacterias en la cavidad bucal aumentaron considerablemente. Después de una semana las bacterias pueden originar una “neumonía nosocomial”, algo que ocurrió en el 26% de los pacientes estudiados. Los especialistas también pudieron comprobar que después de dos semanas en la UCI el número de bacterias no aumentó demasiado en relación a la primera semana.

¿Por qué la salud oral empeora cuando estamos ingresados en hospitales?

Disminución del flujo salival

La saliva juega un papel fundamental en la salud bucodental. Actúa como un limpiador natural, eliminando bacterias y restos de comida de la boca. También ayuda a neutralizar los ácidos producidos por las bacterias, previniendo la erosión dental y la caries. En la UCI, los pacientes a menudo experimentan boca seca o una condición conocida como xerostomía. Esto puede ser causado por diversos factores, como la medicación, la respiración por la boca y la deshidratación. La disminución del flujo salival crea un ambiente ideal para la proliferación de bacterias, aumentando el riesgo de infecciones orales.

Dificultades para mantener una higiene bucal adecuada

En la UCI, los pacientes a menudo se encuentran en un estado debilitado y dependen de la asistencia del personal para realizar las actividades básicas, incluida la higiene bucal. Cepillarse los dientes y usar hilo dental puede ser un desafío, especialmente para aquellos que están intubados o sedados. La falta de una higiene bucal regular permite que las bacterias se acumulen en la boca, formando placa y sarro. Estas bacterias descomponen los restos de comida, produciendo ácidos que dañan el esmalte dental y las encías, aumentando el riesgo de caries y enfermedades periodontales.

Alteraciones en la microbiota oral

La boca alberga una compleja comunidad de microorganismos, conocida como la microbiota oral. En condiciones normales, esta comunidad está en equilibrio, con una predominancia de bacterias beneficiosas. Sin embargo, en la UCI, la microbiota oral puede sufrir alteraciones significativas. Los antibióticos, utilizados con frecuencia para tratar infecciones, pueden eliminar no solo las bacterias dañinas, sino también las bacterias beneficiosas que mantienen el equilibrio en la boca. Esta disbiosis oral crea un ambiente favorable para el crecimiento de bacterias patógenas, aumentando el riesgo de infecciones orales.

Factores sistémicos

Las enfermedades graves que requieren ingreso en la UCI a menudo van acompañadas de cambios sistémicos que pueden afectar la salud bucodental. Por ejemplo, la diabetes puede aumentar el riesgo de caries, mientras que las enfermedades inflamatorias sistémicas pueden empeorar la enfermedad periodontal. Además, el estrés y la ansiedad, comunes en los entornos de la UCI, pueden debilitar el sistema inmunológico, haciendo que el cuerpo sea más susceptible a las infecciones orales.

Otro aspecto interesante del estudio es que los pacientes que se sometieron a asistencia respiratoria de manera mecánica durante su estancia vieron más dañada su salud bucal que el resto de enfermos. También hay que reseñar que aquellas personas que tuvieron algún tipo de higiene oral en el hospital como limpiezas dentales diarias con el cepillo etc, redujeron con creces el riesgo de neumonía, sobre todo los pacientes con cirugía, ya que la neumonía en muchos casos presenta una tasa de mortalidad ocho veces mayor que en pacientes que no tenían higiene dental.

El estudio efectuado en Reino Unido nos ofrece datos muy interesantes sobre la importancia de protegerse cuando se ingresa en un centro hospitalario, no sólo para cualquier tipo de enfermedad (la neumonía, como hemos dicho, es una de las principales afecciones que se puede contraer en un hospital), sino también para la salud bucal, ya que si no estamos atentos a la proliferación de bacterias orales podemos estar seguros que se desarrollará alguna afección importante en la boca.

Como siempre, es importante la visita al experto odontólogo para cualquier duda o sospecha del paciente respecto a su salud bucodental. Si el paciente ha estado ingresado en la unidad de cuidados intensivos de algún hospital más de una semana, no está de más una visita al odontólogo para ver si su salud oral está en buen estado. En nuestra clínica dental de Retiro estaremos encantados de atender cualquier consulta relacionada con este aspecto.

¿Cómo podemos mejorar la salud oral de las personas ingresadas en los hospitales?

Promover la higiene oral regular

El personal de enfermería debe ayudar a los pacientes a cepillarse los dientes y usar hilo dental con la mayor frecuencia posible. Si el paciente no puede realizar estas tareas de forma independiente, se pueden utilizar alternativas como esponjas bucales o soluciones de enjuague bucal.

Estimular la producción de saliva

Si el paciente experimenta sequedad en la boca, se pueden utilizar estimulantes salivales o chicles sin azúcar.

Controlar la microbiota oral

El uso de probióticos orales puede ayudar a restaurar el equilibrio de la microbiota oral y reducir el riesgo de infecciones.

Controlar los factores sistémicos

Es importante controlar adecuadamente las enfermedades subyacentes, como la diabetes, para minimizar su impacto en la salud bucodental.

La salud bucodental es una parte integral de la salud general, y su importancia se acentúa en los entornos de los hospitales. Al tomar medidas preventivas para proteger la salud bucodental de los pacientes en estado crítico, podemos contribuir a mejorar su calidad de vida y sus posibilidades de recuperación.