Artículo publicado por Clínica Ruiz de Gopegui. Revisado clínicamente por nuestro equipo odontológico. Última revisión: septiembre 2026.

Resumen: una fractura radicular vertical es una grieta que se extiende a lo largo de la raíz del diente, desde la corona hacia el ápice. Es difícil de diagnosticar porque los síntomas suelen ser leves o ausentes. El pronóstico es reservado: en muchos casos, el diente debe extraerse. Si se detecta antes de que la fractura se complete, es posible salvar el diente con tratamiento endodóntico o quirúrgico limitado. La extracción requiere plantearse opciones de restauración como implantes dentales.

Una fractura radicular vertical (FRV) es una grieta o fractura que se extiende longitudinalmente a lo largo de la raíz de un diente. A diferencia de otras fracturas dentales, la FRV es particularmente desafiante porque ocurre bajo la encía y resulta difícil de visualizar, lo que retrasa el diagnóstico y puede comprometer el resultado del tratamiento.

En Clínica Ruiz de Gopegui, realizamos un diagnóstico preciso mediante radiografías de alta calidad y, en casos complejos, tomografía dental (CBCT) para evaluar la extensión exacta de la fractura y determinar las opciones de tratamiento más adecuadas.

¿Qué causa una fractura radicular vertical?

Las causas más comunes incluyen:

  • Fuerzas traumáticas: golpes, accidentes o caídas que generan una presión vertical sobre el diente.
  • Distribución anómala de fuerzas: dientes con raíces atípicas o estructuralmente débiles que concentran la presión en un punto.
  • Antecedente de tratamiento endodóntico: los dientes tratados de conducto son más frágiles y susceptibles a fracturas radiculares.
  • Restauraciones extensas: coronas o postes internos que no distribuyen bien la carga.
  • Bruxismo:** el rechinamiento involuntario amplifica las fuerzas verticales sobre los dientes.
  • Edad y predisposición genética: la calidad de la estructura dentaria varía entre individuos.

Síntomas de la fractura radicular vertical

Un aspecto crítico de la FRV es que muchos pacientes no presentan síntomas iniciales, lo que dificulta el diagnóstico. Cuando sí hay síntomas, incluyen:

  • Dolor al morder, especialmente cuando se aplica presión en una dirección específica.
  • Sensibilidad al calor o al frío, aunque menos pronunciada que en otras patologías.
  • Malestar intermitente que va y viene sin causa aparente.
  • Movilidad ligera del diente, detectada al explorar con la lengua o al masticar.
  • Inflamación de la encía alrededor del diente afectado, a veces con pequeños abscesos o flemones recurrentes.
  • Drenaje de pus a través de una pequeña fisura en la encía (signo de infección pulpar).


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Diagnóstico de la fractura radicular vertical

El diagnóstico es complicado porque la fractura no siempre es visible en radiografías convencionales. Las herramientas diagnósticas incluyen:

  • Radiografías periapicales: capturan la raíz completa, pero la fractura longitudinal puede pasar desapercibida.
  • Tomografía computarizada dental (CBCT): proporciona una imagen tridimensional y es muy eficaz para visualizar la fractura con precisión.
  • Exploración clínica: inspección visual, palpación y pruebas de vitalidad pulpar ayudan a orientar el diagnóstico.
  • Pruebas de mordida selectiva: el paciente muerde suavemente sobre rollos de algodón para reproducir el dolor y localizarlo.

Opciones de tratamiento

El tratamiento depende de la extensión, la ubicación y el tipo de fractura, así como de la salud general del diente:

Monitoreo conservador

En casos de fracturas incompletas o de difícil acceso, sin síntomas severos, el enfoque puede ser observar el diente mediante controles periódicos y pruebas de vitalidad, mientras se evitan fuerzas excesivas (ajuste oclusal, reducción de presión de mordida).

Tratamiento endodóntico

Un tratamiento de conducto radicular (endodoncia) puede ser viable en fracturas incompletas que no afecten la estabilidad estructural del diente. El objetivo es eliminar la infección y sellar los conductos.

Hemisección o amputación radicular

En dientes multirradiculares (molares), es posible extraer quirúrgicamente solo la porción fracturada de la raíz y mantener las raíces sanas. Esto preserva parte del diente y evita la extracción completa.

Extracción dental e implantes

En muchos casos, especialmente cuando la fractura es extensa o afecta la corona del diente, la extracción es inevitable. Una vez que el hueso haya cicatrizado (generalmente 3-6 meses), un implante dental ofrece la mejor solución a largo plazo para restaurar la función y la estética de forma permanente.


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Prevención de fracturas radiculares verticales

Aunque las FRV a menudo son impredecibles, estas medidas reducen el riesgo:

  • Evitar fuerzas excesivas: no morder objetos duros, hielo o metal; usar protector bucal en deportes de contacto.
  • Cuida los dientes tratados de conducto: restaura rápidamente con corona para proteger la raíz.
  • Control del bruxismo: una férula dental nocturna reduce el riesgo en pacientes que rechinan los dientes.
  • Revisiones periódicas: los dentistas pueden detectar cambios tempranos en la estructura o la movilidad del diente.


¿Una fractura radicular vertical es lo mismo que una grieta en la corona?

¿La fractura radicular vertical siempre causa dolor?

¿Qué es mejor: endodoncia o extracción?

¿Cuánto tiempo dura una radiografía para diagnosticar una FRV?

¿Los dientes tratados de conducto son más propensos a fracturas radiculares?

¿Puede una FRV afectar a otros dientes?

¿Un implante después de extracción es tan funcional como el diente original?

Fuentes: Colegio Oficial de Odontólogos y Estomatólogos de la I Región (Madrid) · Sociedad Española de Endodoncia. Publicado en noviembre 2023. Última revisión clínica: septiembre 2026.