Artículo publicado por Clínica Ruiz de Gopegui. Revisado clínicamente por el Dr. Manuel Ruiz de Gopegui, especialista en Periodoncia e Implantes Dentales, graduado en 2006 y Máster en Implantología Oral en 2008. Nº de colegiado: 28008244. Última revisión: mayo de 2026.
La reabsorción ósea dental es uno de los procesos más silenciosos de la odontología. La pérdida de hueso dental avanza sin dolor, muchas veces sin que el paciente lo note, hasta que llega el momento de valorar un implante y se descubre que el hueso disponible ya no es suficiente. La buena noticia es que la reabsorción ósea dental tiene solución en la mayoría de los casos.
Resumen: La reabsorción ósea dental es la pérdida progresiva del hueso que sostiene los dientes. Ocurre por varias causas —enfermedad periodontal, ausencias dentales no rehabilitadas, traumatismos— y puede condicionar la colocación de implantes. Sin embargo, en la mayor parte de los casos, la falta de hueso para implantes tiene solución con las técnicas adecuadas.
¿Qué es la reabsorción ósea dental y por qué ocurre?
El hueso alveolar —el que aloja las raíces de los dientes— necesita estímulo mecánico para mantenerse. Cuando un diente desaparece, ese estímulo cesa y comienza la reabsorción ósea dental de forma progresiva. En el primer año tras una extracción puede perderse hasta un 25% del volumen óseo. Con los años, esa pérdida de hueso dental se acumula y complica cualquier rehabilitación posterior.
Pero la pérdida dental no es la única causa de reabsorción ósea dental. Estas son las más frecuentes que vemos en consulta:
Pérdida de dientes no rehabilitada. Es la causa más habitual. Cuanto más tiempo pasa sin que una zona desdentada reciba un implante, mayor es la pérdida ósea acumulada.
Enfermedad periodontal. La periodontitis destruye activamente el hueso de soporte mientras los dientes todavía están en boca. Es una de las causas de reabsorción ósea dental más graves porque avanza sin cirugía previa.
Uso prolongado de prótesis removibles. Las prótesis de quita y pon no transmiten estímulo al hueso. Con el tiempo, aceleran la pérdida ósea dental en las zonas de apoyo.
Traumatismos e infecciones crónicas. Un golpe directo o una infección no tratada puede dañar el hueso de forma localizada y provocar reabsorción ósea dental en esa zona.
¿Cómo se diagnostica la pérdida de hueso dental?
El diagnóstico de la reabsorción ósea dental no puede hacerse con una radiografía panorámica convencional. Esta técnica ofrece una imagen bidimensional que no refleja el volumen real del hueso en los tres planos del espacio.
La tomografía computarizada de haz cónico —CBCT— es el estándar actual para evaluar la cantidad y calidad del hueso disponible. Permite medir con precisión el ancho, la altura y la densidad ósea en cada zona. Es el punto de partida obligatorio para cualquier planificación implantológica seria y el único que permite determinar si hay falta de hueso para implantes y en qué grado.
En Clínica Ruiz de Gopegui, clínica dental en Madrid, toda rehabilitación con implantes dentales comienza con este estudio tridimensional. Es lo que nos permite planificar con precisión y anticipar si se necesita regeneración ósea previa o simultánea.
¿Se puede poner un implante con poco hueso?
Es la pregunta más frecuente cuando un paciente llega con el diagnóstico de «no tiene hueso suficiente para implantes». Y la respuesta, en la mayoría de los casos, es sí.
La falta de hueso para implantes rara vez es un obstáculo insuperable. Lo que determina el tratamiento es cuánto hueso hay, en qué zona y cuál es la mejor técnica para abordarlo. Un gran porcentaje de los implantes que colocamos requiere algún tipo de regeneración ósea, bien simultánea a la colocación del implante, bien en una fase previa. No es una complicación: es parte habitual del tratamiento implantológico.
¿Le han dicho que no tiene hueso suficiente?
Regeneración ósea e injerto óseo dental: cuándo y cómo se hace
La regeneración ósea consiste en rellenar el defecto óseo con biomaterial que actúa como andamiaje para que el hueso propio del paciente crezca y lo colonice progresivamente. En nuestra consulta trabajamos habitualmente con xenoinjerto —biomaterial de origen bovino con alta compatibilidad biológica— en combinación con PRGF (Plasma Rico en Factores de Crecimiento).
El PRGF dental se obtiene de la propia sangre del paciente mediante centrifugación. Sus proteínas aceleran la cicatrización y mejoran la integración del injerto óseo dental. Su uso está respaldado por evidencia científica y es uno de los factores que mejoran los resultados en casos de reabsorción ósea dental severa.
Cuando la pérdida de hueso dental es moderada, la regeneración simultánea a la colocación del implante es la opción habitual. En defectos más severos puede ser necesario un protocolo en dos fases: primero la regeneración, luego el implante una vez que el hueso ha madurado. Según la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración (SEPA), este abordaje reduce significativamente el riesgo de complicaciones a largo plazo.
Preservación alveolar: cómo evitar la pérdida ósea desde la extracción
Cuando se prevé que un diente va a extraerse, hay una ventana de oportunidad para proteger el hueso en el mismo acto quirúrgico. La preservación alveolar —rellenar el alvéolo con biomaterial justo después de la extracción— reduce de forma significativa la reabsorción ósea dental que se produce en las semanas y meses siguientes.
En los casos en que no es posible colocar el implante de forma inmediata, la preservación alveolar es el paso previo que facilita la cirugía posterior y mejora el pronóstico. Si está valorando una extracción o tiene ya una zona desdentada, el momento de actuar es ahora: cuanto más tiempo pasa, mayor es la pérdida ósea dental acumulada y más complejo el tratamiento posterior.
¿Zona desdentada o extracción pendiente?
Preguntas frecuentes
¿La reabsorción ósea dental tiene solución?
En la mayoría de los casos, sí. La regeneración ósea permite recuperar volumen suficiente para colocar implantes en zonas con pérdida ósea moderada o incluso severa. El diagnóstico con CBCT determina qué técnica es la más adecuada para cada caso concreto.
¿Se puede poner un implante con poco hueso?
En muchos casos sí. La falta de hueso para implantes se aborda mediante regeneración ósea simultánea a la colocación del implante o, en defectos más severos, con un injerto óseo dental previo. El diagnóstico tridimensional con CBCT es imprescindible para tomar esta decisión.
¿Cuánto tiempo lleva regenerar hueso antes de un implante?
El proceso de maduración del injerto óseo dental varía según la magnitud del defecto y la respuesta individual del paciente. En regeneraciones simultáneas al implante, los plazos son similares a los de un implante convencional. En regeneraciones previas, suele ser necesario esperar varios meses antes de la cirugía implantológica.
¿Qué es el PRGF dental y para qué sirve?
El PRGF dental (Plasma Rico en Factores de Crecimiento) es un preparado obtenido de la propia sangre del paciente mediante centrifugación. Contiene proteínas que aceleran la cicatrización y mejoran la integración del biomaterial de injerto. Su uso en el tratamiento de la reabsorción ósea dental está respaldado por evidencia científica.
¿Es dolorosa la regeneración ósea dental?
El procedimiento se realiza bajo anestesia local. El postoperatorio varía según la extensión de la intervención, pero en la mayoría de los casos es manejable con analgesia convencional y las instrucciones de cuidado postquirúrgico que indicamos en consulta.
Fuentes: Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración (SEPA) · Sociedad Española de Cirugía Bucal (SECIB) · PubMed. Publicado en mayo de 2026. Última revisión clínica: mayo de 2026.

