Artículo publicado por Clínica Ruiz de Gopegui. Revisado clínicamente por el Dr. Manuel Ruiz de Gopegui, especialista en Periodoncia e Implantología Oral, Máster en Implantología por la Universidad de Bolonia (Prof. Zucchelli), formación en Nueva York, Viena, Estocolmo, Florencia y Budapest. Profesor asociado de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid. Nº de colegiado: 28008244. Última revisión: junio 2026.

Resumen: Los implantes Straumann con superficie bioactiva SLA Active están indicados principalmente en pacientes con hueso de menor calidad, ya sea por edad avanzada o por condiciones sistémicas que afectan al metabolismo óseo. Su ventaja frente a la superficie SLA estándar es una osteointegración más rápida a corto plazo, lo que resulta especialmente relevante en protocolos de carga inmediata. A medio y largo plazo, los resultados de ambas superficies se equiparan. En nuestra clínica la indicación depende siempre de las características del caso.

No todos los implantes son iguales, y no todos los pacientes necesitan el mismo tipo de implante. Una de las decisiones que tomamos en la planificación implantológica es qué superficie utilizar — una elección que parece técnica pero que tiene consecuencias directas sobre la velocidad de integración del implante y sobre el protocolo de carga que podemos aplicar. La superficie del implante no es un detalle menor: es uno de los factores que determina cómo responde el hueso en las semanas críticas tras la colocación.

¿Qué es la superficie SLA Active de Straumann?

Straumann es el fabricante de implantes con el que trabajamos en Clínica Ruiz de Gopegui. Dentro de su catálogo, la superficie SLA — Sand-blasted, Large grit, Acid-etched — es la de referencia, con décadas de evidencia clínica y tasas de supervivencia a largo plazo superiores al 99% según los propios datos de Straumann.

La superficie SLA Active es una evolución de esa misma superficie: mantiene la microestructura rugosa del SLA pero incorpora una modificación química que hace la superficie hidrofílica — es decir, que se moja completamente con los fluidos corporales desde el primer momento del contacto con el hueso. Esto acelera la adhesión de proteínas y células óseas en las fases iniciales de la osteointegración, reduciendo el tiempo necesario para que el implante quede firmemente anclado.

¿En qué casos indicamos SLA Active frente a superficie estándar?

La indicación principal son los pacientes con hueso de menor calidad. Esto incluye dos perfiles principales:

  • Pacientes de mayor edad: con el envejecimiento, la densidad y la vascularización del hueso disminuyen de forma natural. La respuesta biológica inicial a la superficie del implante es más lenta, y la superficie SLA Active puede compensar parcialmente esa menor velocidad de respuesta.
  • Pacientes con condiciones sistémicas que afectan al metabolismo óseo: diabetes controlada, tratamientos con corticoides, osteoporosis leve o moderada, entre otras. Son situaciones en las que la biología ósea no funciona con la misma eficiencia y en las que una superficie que favorezca la integración precoz tiene sentido clínico.

Fuera de estos perfiles, en pacientes jóvenes con buena calidad ósea, la superficie SLA estándar ofrece resultados igualmente excelentes y la indicación de SLA Active no aporta una ventaja significativa a largo plazo.

¿Le han dicho que su hueso no es el adecuado para implantes?

Solicite su estudio implantológico en Madrid

¿Qué ventaja real tiene SLA Active en protocolos de carga inmediata?

La carga inmediata — colocar una prótesis provisional el mismo día de la cirugía — exige que el implante soporte fuerzas funcionales antes de que la osteointegración esté completada. Cuanto más rápida sea la integración inicial, más margen de seguridad tiene ese protocolo.

En ese contexto, la superficie SLA Active tiene una ventaja concreta: acelera la fase inicial de osteointegración, lo que resulta especialmente relevante en pacientes cuya biología ósea es menos favorable. En pacientes con buen hueso y carga inmediata estándar, la diferencia entre SLA y SLA Active a los tres o seis meses se iguala — ambas superficies alcanzan una osteointegración sólida y duradera.

La elección no es por tanto una cuestión de que una superficie sea mejor que la otra en términos absolutos. Es una cuestión de adecuar el material a las condiciones del paciente concreto. Eso es precisamente lo que hacemos en la planificación de cada caso con el estudio tridimensional previo a la cirugía guiada de implantes.

¿Cómo decidimos qué superficie usar en cada caso?

La decisión forma parte del protocolo de planificación implantológica que realizamos en la clínica. El estudio previo incluye una tomografía computarizada de haz cónico — TAC dental — que nos permite evaluar la densidad y el volumen del hueso disponible en tres dimensiones. A partir de esa información, y teniendo en cuenta el historial médico del paciente, decidimos qué superficie es más adecuada para ese caso concreto.

En la mayoría de los casos, la superficie SLA estándar es la elección correcta. En los perfiles descritos anteriormente — hueso de menor calidad por edad o condición sistémica —, la SLA Active es nuestra opción preferente. El paciente no nota la diferencia en la intervención ni en el postoperatorio: la diferencia ocurre a nivel celular en las semanas siguientes a la colocación.

¿Está valorando un tratamiento de implantes dentales en Madrid?

Pida su estudio implantológico con CBCT

¿Qué tasa de éxito tienen los implantes Straumann?

¿La superficie del implante influye en el resultado a largo plazo?

¿Puedo recibir implantes si tengo osteoporosis?

¿Qué es la osteointegración y cuánto tarda?

¿Todos los implantes que colocan en la clínica son Straumann?

Fuentes: Straumann · datos clínicos superficie SLA y SLA Active (straumann.com/evidence) · Lang NP, et al. Early osseointegration to hydrophilic and hydrophobic implant surfaces in humans. Clin Oral Implants Res. 2011. · Sociedad Española de Cirugía Bucal (SECIB) · Publicado en junio 2026. Última revisión clínica: junio 2026.