Artículo publicado por Clínica Ruiz de Gopegui. Página revisada clínicamente por el Dr. Juan Ruiz de Gopegui, especialista en Odontología Estética y Rehabilitación Oral, licenciado en Odontología y Máster en Odontología Estética por la Universidad Complutense de Madrid (UCM), con formación en la Escuela de Odontología de la Universidad de Harvard. Profesor asociado del Máster de Odontología Estética de la UCM y de la Universidad Rey Juan Carlos. Miembro de SEPES, SEPA y SEOC. Nº de colegiado: 28008244. Última revisión: julio 2026.
La presencia de un flemón dental resulta extremadamente molesta. Es una de las patologías orales mas frecuentes entre la población mundial. Debido a su morfología es muy doloroso y necesita ser tratado con celeridad. En la Clínica Dental Ruiz de Gopegui vamos a contarte todo lo que necesitas saber sobre los abscesos bucales.
En nuestra clínica dental somos especialistas en odontología conservadora. Por lo tanto, trabajamos constantemente con el propósito de evitar que las infecciones orales causen estragos en tu sonrisa. En la prevención está la clave de la salud dental. Es decir, si sigues buenas rutinas de higiene bucal y visitas al odontólogo regularmente es más fácil evitar afecciones como el flemón en la boca.
El felmón o absceso dental suele ser consecuencia de la acción bacteriana en la boca. El principal daño que genera es el debilitamiento de los tejidos orales. De ahí la importancia de planificar tratamientos conservadores y preventivos cuanto antes.
¿Qué es un flemón dental?
El flemón dental responde a una infección bacteriana inflamatoria. Normalmente se localiza en las mucosas de la boca, como en las encías. La causa principal de los flemones es la presencia de bacterias bucales, que no se han eliminado debidamente mediante la higiene bucodental. Esto implica que el absceso bucal esté acompañado por otros procesos infecciosos, como las enfermedades periodontales, las caries o los traumas orales.
La formación del flemón dental sucede debido al pus que generan las bacterias orales. Con el fin de eliminar estas infecciones, en nuestra clínica dental apostamos por la planificación de tratamientos a medida. El principal objetivo es eliminar radicalmente el absceso, impidiendo que la infección llegue a dañar a los tejidos de soporte de los dientes, como el hueso alveolar.
Ten en cuenta que, si la infección ataca a los huesos, estos se debilitarán considerablemente, pudiendo provocar la pérdida de dientes. Por ello, es muy importante visitar al dentista si se padece un absceso dental. Además, ante el más mínimo signo de gingivitis o periodontitis debes ponerte en manos de un experto equipo de periodoncia. En nuestra clínica dental, el Dr. Manuel Ruiz de Gopegui es especialista en la materia.
Tipos de flemones orales
- Gingival: el flemón se forma en las encías, pero no daña ni al diente ni al ligamento periodontal.
- Periodontal: el absceso tiene su origen en el hueso dental. Suele ser consecuencia de la periodontitis.
- Periapical: se origina en la pulpa dental. Está causado por alguna infección en el diente, como una caries profunda.
Ante cualquier tipo de flemón oral es importante planificar un tratamiento seguro y personalizado. El principal objetivo es drenar el pus y eliminar la infección con éxito. Para ello, se pueden plantear procedimientos como el empaste dental, la endodoncia o, incluso, la exodoncia. Todo depende de cada caso en particular.
Principales causas del flemón
Son muchas las causas las que permiten la formación de abscesos dentales. No obstante, siempre son consecuencia de las infecciones en la boca.
- Caries en los dientes graves, que no han sido eliminadas mediante obturación.
- Enfermedades periodontales, como la gingivitis o la periodontitis.
- Traumas bucales con presencia de fisuras.
Las enfermedades periodontales generan muchos daños en tu sonrisa. Si sufres cualquier síntoma, como enrojecimiento, sangrado o inflamación de encías, debes venir a la clínica dental. Si la enfermedad evoluciona sin control, notarás otros síntomas, como la movilidad dental, el aumento de la sensibilidad dentaria o la halitosis.
Por otra parte, las caries en los dientes también están detrás de los flemones. La formación de la caries vive un proceso simple. La infección se origina siempre en la capa más externa del diente (el esmalte). Si no se pone remedio rápido, la infección irá penetrando a zonas más internas, como la pulpa dental.
Por último, los golpes en la boca pueden originar fracturas y fisuras en los dientes. Las bacterias acceden a zonas internas del diente a través de estas cavidades.
Síntomas de flemones dentales
Dolor intenso en la zona infectada.
El dolor es uno de los primeros síntomas que aparece cuando se desarrolla un flemón dental. Este dolor suele ser pulsátil, intenso y persistente, localizado en la zona afectada y que puede extenderse hacia la mandíbula, la oreja o incluso el cuello, haciendo que sea difícil concentrarse en actividades diarias.
Halitosis constante, debido al pus.
La infección asociada a los flemones suele producir pus, lo que genera mal aliento o halitosis. Este síntoma es una señal clara de que existe una infección en la zona y se percibe de forma constante, incluso al lavarse los dientes o utilizar enjuagues bucales.
Inflamación en las encías o la mejilla.
La zona afectada tiende a inflamarse debido a la acumulación de pus y bacterias, lo que produce hinchazón visible en las encías o incluso en la mejilla. En casos avanzados, la inflamación puede afectar el aspecto del rostro de forma notable.
Aumento de la hipersensibilidad dental
Los dientes cercanos al área infectada suelen volverse extremadamente sensibles, especialmente al consumir alimentos o bebidas calientes, frías o dulces. Esta sensibilidad puede incrementarse con el paso de los días y dificultar el consumo de ciertos alimentos.
Cuadros febriles.
Cuando la infección se agrava, es común que se presenten episodios de fiebre. Esto ocurre como respuesta del organismo al intentar combatir la infección, y suele venir acompañado de escalofríos y sudoración.
Malestar general.
El flemón puede producir un estado de agotamiento generalizado, ya que la infección afecta no solo a la boca, sino también al estado de ánimo y a la energía del paciente, generando una sensación de cansancio y debilidad.
Problemas al masticar o deglutir.
La inflamación y el dolor asociados al flemón dificultan el proceso de masticación, y a veces, de deglución, ya que el movimiento mandibular resulta doloroso. Esto puede llevar al paciente a evitar alimentos sólidos.
Complicaciones para abrir la boca con normalidad.
La inflamación de los tejidos cercanos y el dolor intenso hacen que abrir la boca sea difícil y doloroso. En casos graves, el paciente puede experimentar una limitación considerable en el rango de movimiento de la mandíbula.
Inflamación de los ganglios linfáticos.
Los ganglios linfáticos ubicados en el cuello y debajo de la mandíbula pueden inflamarse, volviéndose palpables y sensibles al tacto. Este síntoma indica que la infección se está extendiendo y que el sistema inmune está respondiendo.
Mal sabor de boca.
La presencia de pus en la zona afectada genera un sabor desagradable en la boca. Este sabor puede aparecer de forma esporádica o constante, dependiendo de la gravedad del flemón.
Problemas generalizados al dormir.
Los flemones dentales suelen empeorar en las horas de la noche, dificultando el descanso debido a la intensidad del dolor y el malestar general. La falta de sueño puede afectar aún más el estado físico y emocional del paciente.
Tratamiento del flemón dental
Detrás de la causa que origine el flemón dental está la clave para planificar un buen tratamiento. El primer paso es eliminar la infección y drenar todo el pus que se ha generado. Para ello, nuestros periodoncistas suelen recetar antibióticos. El segundo paso es reconstruir el diente totalmente.
Si el flemón es consecuencia de una caries grave, la endodoncia suele ser el tratamiento de elección. Tras el sellado de conductos reconstruimos el diente. Si la enfermedad periodontal está detrás, debemos planificar un completo estudio periodontal, con el fin de llevar a cabo un tratamiento de éxito posterior. Es frecuente la planificación de un curetaje dental en estos casos.
Pide cita en Ruiz de Gopegui si tienes un flemón o absceso dental. Nuestro equipo médico se encargará de evitar que las infecciones bacterianas dañen tu sonrisa. ¡La primera visita es gratis en nuestra clínica!


