Mandíbula Inflamada: Recomendaciones Y Consejos - Clínica Ruiz De Gopegui
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Mandíbula inflamada: recomendaciones y consejos

¿Cuántas veces has sentido la mandíbula inflamada? La inflamación mandibular aparece con frecuencia y generalmente se asocia al estilo de vida y las situaciones de estrés o ansiedad, así como a ciertos factores externos. 

Un simple cambio en los hábitos o una dieta equilibrada puede aliviar la tensión de la musculatura masticatoria y facial, pero para que esto ocurra es necesario determinar a tiempo el motivo de dicha inflamación.

En la Clínica Dental Ruiz de Gopegui nos encargamos de dar tratamientos de última tecnología, especializados y enfocados en solventar cualquier afección a nivel estético, dental y mandibular.  

Si quieres descubrir un poco más acerca de este tema, sigue leyendo y descubre cómo atenuar esta inflamación. ¡A por ello!

¿Qué significa tener la mandíbula inflamada?

La inflamación mandibular se refiere a la acumulación desmedida de fluidos en la zona afectada, la cual provoca que la mandíbula se vuelva más grande de lo usual o desarrolle una especie de bulto en la misma. Suele curarse sola, pero si no lo hace es recomendable llamar a un odontólogo a la mayor brevedad.

¿Qué síntomas ocasiona una mandíbula inflamada?

Esta inflamación puede provocar distintos síntomas, no obstante, nuestros odontólogos han elaborado una lista de los más frecuentes:

  • Inflamación súbita de la cara, labios o lengua.
  • Erupciones cerca o alrededor de la zona afectada.
  • Sibilancia.
  • Sensibilidad articular, facial y muscular.
  • Inconvenientes en la alineación de la mandíbula.
  • Zumbido en los oídos.
  • Dolores de cabeza y presión detrás de los ojos.
  • Fiebre.
  • Limitación en el desplazamiento mandibular.

¿Por qué tengo la mandíbula inflamada?

La inflamación puede deberse a diversas razones, como:

  • Trastornos en la ATM

Estos trastornos afectan a la articulación que conecta la mandíbula con el cráneo.  Una vez que el disco se desalinea o la articulación se daña, puedes experimentar dolor e inflamación.

  • Estrés y/o ansiedad

Estos dos estados de ánimo son una de las razones más frecuentes de la tensión e inflamación muscular. 

Una persona puede apretar su mandíbula o rechinar sus dientes sin notarlo cuando se estresa y, con el tiempo, causar que los músculos se inflamen.

  • Sinusitis

Si se inflaman las cavidades sinusales detrás de las mejillas, conocidas como senos maxilares, sentirás dolor en uno o ambos lados de la mandíbula.

A su vez suele producir: 

    • Congestión nasal que dificulta respirar por la nariz.
    • Mucosidad amarilla o verde que sale de la nariz o la garganta.
    • Dolor, presión e hinchazón en la cara.
    • Presión y dolor en los oídos y la cabeza.
    • Fatiga.
    • Dificultad para oler o saborear.
  • Problemas dentales

El dolor o inflamación de uno o ambos lados de la mandíbula suele atribuirse a problemas de salud dental o bucal, como:

    • Caries.
    • Un diente con absceso.
    • Erupciones de las muelas del juicio.
    • Patologías gingivales.
    • Dientes faltantes o desalineados.

A su vez, pueden desencadenar sintomatologías adicionales, como:

    • Dolor dental que persiste, o va y viene.
    • Dientes susceptibles.
    • Dolor y sangrado gingival.
    • Llagas en la cavidad bucal.
    • Mal aliento.
    • Dolor al masticar o tragar.
  • Capsulitis

Se caracteriza por la inflamación del ligamento capsular. En este caso el paciente tiene dolor cuando la boca está cerrada, aunque aumenta si realiza algún movimiento con la boca.

  • Osteomielitis

Es un tipo de infección poco frecuente que en casos extremos puede causar la muerte ósea. Suele aparecer una vez que las bacterias logran tener acceso total al hueso, tras una cirugía dental, infección, lesión grave en la boca o por patologías que afectan el sistema inmunitario.

  • Tumores y quistes

No suelen ser cancerosos, aun así, pueden generar un efecto nocivo en la salud bucodental. Cabe la posibilidad de que estos pequeños bultos crezcan rápidamente y ocasionen que los dientes se salgan de su lugar, destruyendo a su paso los huesos y tejidos de la mandíbula y la boca.

Tratamiento para desinflamar la mandíbula

Para desinflamar la mandíbula existen diversos tratamientos que van desde simples medicamentos o terapias, hasta cirugías bucodentales especializadas. Sin embargo, el tratamiento dependerá del tipo de crecimiento y su causa. 

Por ello, la detección temprana y la atención médica pueden mejorar las posibilidades de éxito del mismo:

  • Medicamentos

La medicación es otra forma de reducir el dolor, pero no te va a aportar ninguna mejora más allá. Aunque puede ser eficaz para los procesos inflamatorios y analgésicos, una lesión se debe abordar desde todos los puntos de vista.

Se sugiere el uso de:

  • Analgésicos, antiinflamatorios o relajantes musculares, para apaciguar la inflamación y adormecer el dolor en la zona afectada.
  • Antidepresivos tricíclicos como la amitriptilina se emplean principalmente para la depresión, pero en dosis bajas se usan para el alivio del dolor, inflamación, bruxismo y el insomnio.
  • Terapias

Resultan muy eficaces para relajar y desinflamar la musculatura mandibular. Por medio de estos masajes, ejercicios y presiones consecutivas conseguirás promover la llegada de la sangre que aporta nutrientes y oxígeno a la musculatura.

Entre ellas se encuentran:

    • Fisioterapia: tu médico te indicará cómo debes hacer los ejercicios para estirar y fortalecer los músculos de la mandíbula. Estos ejercicios pueden integrar tratamientos de ultrasonido, calor húmedo y hielo.
      • Abrir la boca todo lo que puedas, pero sin que te genere molestias, y desplazar la mandíbula hacia delante y atrás lentamente.
      • Situar tu puño debajo del mentón, empujar hacia arriba con él y con la mandíbula hacia abajo mantén los dientes y labios un poco separados.
      • Cuando notes tensión en la boca sitúa la punta de la lengua en el paladar, tocando con ella los dientes.
      • Dobla el cuello hacia la izquierda y la derecha, llevando la oreja en dirección al hombro y mantenla unos segundos. Se recomienda repetir las series de ocho a doce veces cuando sientas molestias o incluso diariamente.
      • Con las yemas de los dedos masajea de forma circular la zona que se encuentra al frente de la oreja y la de la sien.
      • Ponte boca arriba y sujeta una oreja con cada mano; luego estira delicadamente la zona del lóbulo de manera firme y en dirección a tus pies, sin ejercer presión ni hacerte daño.
    • Orientación psicológica para calmar el estrés y/o la ansiedad: la comprensión y el asesoramiento pueden ayudarte a manejar los factores y comportamientos que pueden agravar tu inflamación. 
  • Tratamientos

El tratamiento dependerá del grado de afección y la sintomatología, sin embargo, el odontólogo a cargo de tu caso puede sugerirte: 

    • Artrocentesis: se considera mínimamente invasiva. Involucra una leve inserción de pequeñas agujas en la articulación para irrigar el líquido a través de la misma y, así, remover los desechos y productos secundarios inflamatorios.
    • Inyecciones de corticosteroides o toxina botulínica pueden ser útiles, ya que pueden aliviar el dolor provocado en los músculos de la mandíbula usados para masticar.
    • Artroscopia temporomandibular: se sitúa una pequeña cánula en el espacio articular, luego se inserta un artroscopio y se usan pequeños instrumentos quirúrgicos para la cirugía. 
    • Condilectomía modificada: podría resultar eficaz para solventar el dolor o si la persona experimenta bloqueo de la articulación mandibular.
    • Cirugía de articulación abierta: si la inflamación está causada por un problema estructural en la articulación se sugiere una artrotomía con el fin de arreglarla o suplirla.
    • Reposo

Mantener un reposo relativo te ayuda a relajar y aliviar el dolor, la inflamación y disminuir la tensión de la musculatura mandibular. Es recomendable descansar tumbado, ya que a veces la propia acción de permanecer sentado por mucho tiempo puede desencadenar dicha molestia.

¿Cómo puedo desinflamar la mandíbula?

Tomar conciencia de los hábitos que promueven la tensión, como apretar la mandíbula o rechinar los dientes, puede ayudar a minimizar la inflamación mandibular.

No obstante, nuestros especialistas sugieren los siguientes consejos:

  • Reduce el uso desmedido de los músculos mandibulares.
  • Ingiere alimentos blandos y procura integrar en tu dieta alimentos ricos en calcio, magnesio y vitaminas A y C.
  • Corta los alimentos en trocitos.
  • Evita la comida pegajosa o dura. 
  • Aplica calor tibio y húmedo, o hielo al lado de la cara.
  • Evita masticar chicle y tomar cafeína. 

Cuida tu mandíbula en la Clínica Dental Ruiz de Gopegui

En la Clínica Dental Ruiz de Gopegui nos encargamos de ofrecerte un servicio odontológico exclusivo y a medida, teniendo en cuenta tus necesidades y grado de afección. 

Ponemos frente a ti todo un equipo médico especializado en las distintas ramas de la odontología, como odontólogos, periodoncistas, odontopediatras, implantólogos, y muchos más; con el firme objetivo de ofrecerte los mejores tratamientos dentales vanguardistas y de última generación, basados en la atención personalizada.

¿No sabes qué hacer con tu mandíbula inflamada? No te preocupes, contáctanos y resolveremos tus dudas de la mejor manera posible, haciéndote sentir como en casa.

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