Sentir la boca ardiente es algo bastante más frecuente de lo que cabría esperar. En muchos de los casos se trata de un problema asociado a la alimentación reciente. Es decir, si has comido algo excesivamente caliente, el ardor bucal puede ser algo normal. Lo mismo ocurre si ingieres algún tipo de alimento excesivamente picante.
Si el motivo del ardor en la boca es uno de los que te hemos contado es fácil que puedas averiguarlo. Además, las molestias pasarán rápidamente. sin embargo, hoy te vamos a hablar de otra patología oral. Se trata de la glosodinia, también conocida como el síndrome de la boca ardiente.
En la Clínica Dental Ruiz de Gopegui tenemos el compromiso contigo de ofrecerte detalles importantes sobre la salud de tu sonrisa. Si notas que tu boca quema o arde y no se debe a la ingesta alimentaria reciente es importante que visites al especialista. Es muy probable que no enfrentemos a una afección llamada glosodinia.
Desde nuestra clínica dental en Madrid vamos a explicarte todo lo que debes saber sobre la boca ardiente y cuáles son sus principales síntomas. No obstante, es recomendable que vengas a la consulta si notas cualquier signo que pueda dañar tu sonrisa.
¿Qué es la boca ardiente o glosodinia?
Entendemos por glosodinia la sensación que se produce en la boca cuando se nota un ardor o quemazón constante. Una de las claves de esta patología oral es que no surge a consecuencia de alguna herida o lesión previa. Por norma general, la sensación de ardor afecta a distintas zonas de la cavidad oral, como la lengua, las encías, el paladar, la garganta o las mejillas, por ejemplo.
El síndrome de la boca ardiente podría ser muy molesto. Es por ello por lo que consideramos fundamental la intervención rápida de un especialista en caso de que se produzcan síntomas al respecto.
Pese a que se trata de una afección que puede darse en personas de cualquier rango de edad, es más prevalente en mujeres mayores de 50 años. Las molestias en la boca pueden durar un tiempo indeterminado, ya que se han notificado casos de ardor en la boca leve, que solo ha durado unos días, y también conocemos pacientes que han sentido estos síntomas durante años.
Síntomas de la boca ardiente
- La sensación de escozor o ardor en la cavidad bucodental es el síntoma más claro de glosodinia.
- Picor en la lengua o en diferentes mucosas orales.
- Sentido del gusto alterado. En muchos casos los sabores se tornan más amargos.
- Xerostomía o sequedad en la boca. Uno de los signos de la boca ardiente es la baja producción de saliva, que provoca una sequedad bucal notable.
- Lengua acartonada o entumecida.
- Hormigueo en las mucosas afectadas por el ardor.
Los síntomas de la boca ardiente pueden estar presentes todo el tiempo, aunque hay casos en los que aparecen de forma intermitente en la boca. Independientemente de cuál sea tu caso, si sufres cualquiera de los signos que hemos detallado anteriormente, deberías de ponerte en manos de un especialista en odontología.
Esta afección oral puede generar problemas muy serios, tanto en la masticación de los alimentos, como el proceso de deglución. Además, algunos de sus síntomas podrían aumentar negativamente las infecciones en la boca, como la presencia de caries dentales o la prevalencia de patologías de origen periodontal.
Causas de la glosodinia o boca ardiente
Cuando hablamos de glosodinia como patología oral nos referimos a una enfermedad muy concreta, que está provocada por el ardor en la boca sin que se haya producido previamente una lesión que explique la situación. No obstante, sí que hay un origen que debemos de localizar, con el fin de establecer un tratamiento apropiado y a medida.
La boca ardiente podría estar asociada a otras enfermedades o a cuestiones bucales diversas:
- Alergia: es posible que la glosodinia se deba a una reacción alérgica, tanto alimentaria como a materiales usados en la clínica dental durante algún tratamiento.
- Fármacos: algunos medicamentos podrían tener un efecto secundario como la boca ardiente.
- Tratamientos: la radioterapia en la zona de la cara también puede causar ardor en la boca.
- Enfermedades linguales: patologías como la candidiasis oral, la lengua geográfica o el liquen plano oral también son candidatas a provocar boca ardiente entre sus signos.
- Patologías orales: las infecciones bacterianas también son un factor de riesgo para la glosodinia.
- Vitaminas: un déficit nutricional o vitamínico es un factor a tener en cuenta en casos de ardor en la boca.
- Problemas estomacales: el reflujo gastroesofágico es una causa clara de esta afección.
- Sequedad bucal: la xerostomía, además de un síntoma, podría ser una causa de boca ardiente.
- Estrés: los problemas de estrés o ansiedad son grandes enemigos de la salud oral.
- Hormonas: la prevalencia de la glosodinia es mayor en mujeres de más de 50 años por los cambios hormonales que se producen durante la menopausia.
- Prótesis dentales: las prótesis dentales, sobre todo removibles, que no están bien ajustadas pueden ser causantes de esta afección.
- Fumar: hábitos nocivos, como el tabaco, también favorecen este tipo de problemas en la boca.
Tratamiento de la glosodinia
La glosodinia, que se refiere a un dolor crónico o ardor en la lengua, es un síntoma complejo que puede tener múltiples causas. El tratamiento y la gestión de la glosodinia pueden variar según la causa subyacente y la gravedad de los síntomas.
En general, el primer paso para tratar la glosodinia es buscar ayuda médica o dental. Dependiendo de la causa probable, podrías buscar atención de:
- Médico de atención primaria: Si la causa subyacente parece ser sistémica o relacionada con la salud general, un médico de atención primaria podría ser el indicado para investigar y proporcionar orientación o derivar a un especialista, como un gastroenterólogo, un otorrinolaringólogo o un dermatólogo, según sea necesario.
- Especialistas: Dependiendo de los síntomas y la sospecha de la causa, pueden ser necesarias consultas con especialistas adicionales, como gastroenterólogos para problemas estomacales, dermatólogos para afecciones de la piel en la boca, etc.
El tratamiento de la glosodinia puede incluir una variedad de enfoques, desde cambios en el estilo de vida hasta medicamentos, y puede ser un proceso de diagnóstico y tratamiento gradual para identificar y abordar la causa subyacente. Es importante buscar atención médica o dental para evaluar adecuadamente la condición y recibir orientación específica según las necesidades individuales.


