¿Alguna vez has sentido un dolor agudo, pero de corta duración, en algunas de tus piezas dentales? Este síntoma puede generarse a causa de algún tipo de complicación en la dentina dental y suele suceder cuando se producen cambios bruscos de temperatura o al ingerir dulces o comidas. En algunos casos aparece incluso cuando se experimenta algún tipo de contacto en dicha pieza dental.

Sin embargo, no tienes de qué preocuparte. En la Clínica Ruiz Gopegui nos encargamos específicamente de cuidar y mantener tu salud bucodental en perfectas condiciones. Te animamos a que, si quieres saber más acerca de la dentina dental y sus derivados, ¡Sigas leyendo!

¿Qué se conoce como dentina dental?

Para entrar en contexto queremos aclarar primero que la dentina se conoce como uno de los tejidos más duros que tiene todo el cuerpo humano. Esta se encuentra cubierta por el esmalte y su principal función consiste en proteger la pulpa dental o al nervio (tanto vasos sanguíneos como terminaciones nerviosas) de golpes externos.

Debido a que lo que llamamos esmalte es de un color transparente, a la dentina también se la conoce como la capa externa que le proporciona el color a las piezas dentales, por lo que tiene un papel esencial en el plano estético.

Explicado de otra manera más técnica, la dentina dental es una estructura tubular permeable compuesta por un 70 % de hidroxiapatita, un 20 % de materia orgánica y un 10 % restante de agua.

Los tipos de dentina dental

Generalmente, la dentina dental se descompone en tres partes importantes, las cuales pueden formarse de diversas maneras. A continuación mostramos cada una de ellas:

  • Dentina primaria: como su nombre lo indica es la primera en formarse y constituye la mayor parte de la dentina dental, así como que también determina la cámara pulpar de las piezas dentales desarrolladas.
  • Dentina secundaria, también conocida como dentina regular o adventicia. La formación de esta dentina suele tardar un poco más que la dentina primaria. Sin embargo, su rendimiento sigue intacto durante toda la vida de la pieza dental aun cuando sufre algún daño.
  • Dentina Terciaria, reaccional, o patológica: se conoce como aquella cuya formación se hace internamente, alterando la cámara pulpar de la zona una vez es afectada. Suele aparecer por algún tipo de estímulo externo, como caries dentales o procedimientos operatorios.

Las propiedades de la dentina dental

La dentina posee un color blanco amarillento muy característico. No obstante, con el tiempo este color suele variar dependiendo de la edad del paciente, entre otros factores genéticos.

También posee conductos diminutos que forman parte de la unión entre la superficie del esmalte y el interior de la pulpa, que son los que pueden generar un dolor punzante y agudo en la zona afectada, más conocido como la sensibilidad dental.

Otras propiedades que podemos encontrar son:

  • El grado de mineralización, que involucra el color y la dureza del diente.
  • La vitalidad pulpar, conocida como el tiempo de vida del nervio.
  • La edad de la persona, la cual afecta en gran medida en la coloración de la dentina.
  • La elasticidad, que engloba la rigidez del esmalte y la resistencia de los impactos masticatorios.
  • Los pigmentos, ya sean endógeno o exógeno.

Por norma general, la dentina dental no se nota a simple vista. Sin embargo, a veces puede sentirse debido a alguna anomalía del esmalte o en el límite amelodentinal.

¿Qué ocurre si la dentina dental se encuentra expuesta?

Si en algún momento la dentina dental queda visible puedes sufrir de sensibilidad dental, lo que puede provocar que nuestras acciones comunes y rutinarias del día a día, tales como ingerir comidas y sentir cambios bruscos de temperatura, consumir bebidas o cepillar diariamente cada una de tus piezas dentales, se vean afectadas y sea doloroso realizarlas.

Básicamente, este problema ocurre cuando los conductos diminutos que hay en la dentina quedan expuestos, provocando así que los nervios se activen con mayor facilidad.

¿Cuáles podrían ser los motivos más comunes?

Cuando hablamos de enfermedades bucodentales la mayoría de las veces surgen por algún tipo de inconveniente mínimo y sin relevancia. De hecho, podríamos decir que en muchos casos no causan molestias o dolores aparentes. Estos normalmente no empiezan hasta que el problema original no perjudica a la dentina.

Como hemos mencionado anteriormente, el esmalte es la capa externa de la pieza dental que rodea la dentina, por lo que cuando esta capa resulta dañada o afectada, ineludiblemente también lo estará la siguiente. Estos inconvenientes son los que terminan disminuyendo la cantidad del esmalte de nuestras partes dentales.

Algunos de los motivos más frecuentes que provocan que la dentina dental quede expuesta son:

  • Retracción de las encías, provocada por el envejecimiento o por llevar a cabo un cepillado de manera agresiva.
  • Consumir comidas o bebidas ácidas, lo que suele producir el desgaste del esmalte.
  • Utilizar un cepillo de dientes con cerdas fuertes o una crema dental muy potente.
  • Rechinamiento de las piezas dentales, más conocido como bruxismo.
  • Patologías en las encías o enfermedades periodontales, como la gingivitis o la periodontitis, entre otras.
  • Tratamientos odontológicos, como piezas dentales fracturadas, puentes, coronas o tapaduras desgastadas o sueltas.

¿Cómo puedo evitarlo?

Lo primero que debemos aclarar es que, antes de autodiagnosticarse o medicarse, te recomendamos consultar a tu odontólogo de confianza para que realice una evaluación precisa y adecuada del tratamiento a seguir.

Sin embargo, si quieres dejar de sentir ese dolor agudo y punzante cuanto antes, puedes seguir los siguientes pasos:

  • Cepíllate los dientes después de ingerir cualquier alimento.
  • Utiliza el hilo dental y enjuagues bucales después de cada comida.
  • Al cepillarte los dientes procura utilizar cepillos que tengan cerdas suaves, de modo que no ocurra retraimiento de encías.
  • Usa también una crema dental dentífrica para que pueda eliminarse la placa dental o cualquier resto de comida.
  • Intenta limpiar correctamente cada una de las partes de tu boca, incluyendo las zonas vacías que se encuentran entre las piezas dentales y la línea que forma las encías.
  • No consumas alimentos ni bebidas oscuras, ácidas, picantes, muy dulces o con temperaturas extremas, ya sean frías o calientes.

Algunos tratamientos para recuperar la dentina dental

La superficie dentaria dañada no se puede recuperar por sí misma, es decir, no se regenera. Es por ello que, si presentas desgaste dental o pérdida del esmalte, debes acudir inmediatamente al odontólogo para que pueda resolver a tiempo las posibles consecuencias procedentes del desgaste dental y la reducción del esmalte. En estos casos se recurre a la aplicación de diversos tratamientos dentales, dependiendo de la gravedad del caso.

A continuación te presentamos algunos tratamientos que ayudan a proteger la pieza y devolverle tanto su estética como su funcionalidad:

  • Carillas: este tratamiento se basa en adherir una fina lámina a la cara externa de la pieza dental y provocar así la modificación de su forma, tamaño o color.
  • Fundas o coronas: se aplican cuando la pérdida de la superficie dentaria es más pronunciada y se está dañando la estructura interna de la pieza dental, lo que suele producirse por caries maltratadas.
  • Tratamientos de conducto o endodoncia: consisten en vaciar la cámara pulpar.
  • Productos desensibilizantes: minimizan la sensibilidad causada por estímulos externos. Pueden encontrarse tanto en gel como en pasta y su aplicación y frecuencia dependerá de la gravedad de cada persona.
  • Blanqueamientos dentales: este procedimiento incluye el uso de un gel blanqueador. Su aplicación suele hacerse en tres partes de 45 minutos cada una y el tratamiento dura aproximadamente unos 31 días. Si se mantiene una correcta higiene los resultados pueden conservarse durante muchos años.

Ten en cuenta que la manera más eficaz de prevenir los inconvenientes referentes a la dentina dental es cuidando lo máximo posible el esmalte y acudiendo a tiempo con tu odontólogo de confianza.

¿Cómo recuperar la dentina?

Si quieres recuperar tu dentina puedes realizar algunos procedimientos caseros, los cuales se basan específicamente en una correcta higiene bucal. Veamos algunos de ellos:

  • Realizar rutinas de limpieza oral diariamente, incluyendo no solo productos auxiliares de higiene, sino también cepillándose correctamente.
  • Cepillar realizando movimientos circulares, tanto las encías como la lengua y todas y cada una de las piezas dentales.
  • Utilizar colutorios bucales e hilos dentales para eliminar los restos de comida y placa bacteriana.
  • Por último y no menos importante acudir al odontólogo para disfrutar al máximo de unas piezas dentales sanas.

Cuida tus piezas dentales en la Clínica Dental Ruiz Gopequi

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