915 741 343 / 915 743 900 | c/ Ibiza 50, 28009. Madrid. (ver mapa)

Higiene de la lengua

Para mantener un buen estado de salud bucodental es importante mantener unos hábitos de higiene adecuados y completos, por lo que la lengua ha de limpiarse también durante el cepillado. Si las bacterias que acumula la lengua no son eliminadas correctamente nuestra salud bucal acabará deteriorándose. La lengua acumula una gran cantidad de bacterias, pudiendo ocasionar graves problemas de salud oral. Mientras dormimos, el sistema digestivo limpia el organismo desintoxicándolo y depositando toxinas en la superficie de la lengua, especialmente en las papilas; de ahí que por las mañanas la lengua amanezca con una cubierta que contiene bacterias y desechos que provocan el mal aliento. Las bacterias de la lengua, además de causar halitosis, también pueden desplazarse por el resto de la boca y llegar hasta los dientes generando con el paso del tiempo otras patologías como caries dental, gingivitis, infecciones de garganta, afecciones al sentido del gusto, problemas digestivos, respiratorios, llegando a comprometer al sistema inmunológico por lo que es importante mantenerla siempre limpia. El sobrecrecimiento de bacterias puede volver a tu lengua amarilla, blanca o inclusive negra o con apariencia vellosa.

Para limpiar la lengua en profundidad existen limpiadores linguales que ayudan a arrastrar la suciedad. Si no disponemos de uno de estos cepillos con doble función, no hay problema, ya que también se puede limpiar con las cerdas del propio cepillo dental.

“El color de la lengua es un indicador de nuestro estado de salud”

En un estado normal tiende a ser rojiza sonrosada.

La lengua en un estado normal tiende a ser rojiza sonrosada, no está ni muy seca ni excesivamente húmeda, mantiene una movilidad normal, tiene unos puntitos más evidentes en la parte posterior que corresponden a las papilas gustativas y puede estar cubierta por una película a modo de capa fina y blanquecina constituida por saliva, producciones bacterianas y algo de restos de alimentos. Esta capa desaparecerá con un simple cepillado normal que incluya una limpieza de nuestra lengua. Cuando percibamos que nos ha cambiado el color de la lengua deberemos recordar si hemos ingerido algún alimento que haya podido provocar ese cambio de pigmentación o, en su caso, algún medicamento como antibióticos ya que éstos cambian la flora bacteriana que hay en nuestra boca y pueden dotar a la lengua, por ejemplo, de un color amarillento. Pero sin que haya agentes externos por el color de la lengua y por algunas otras alteraciones podemos detectar qué patología tiene o puede estar incubando una persona:

LENGUA BLANCA

Si la lengua es blanca lo más probable es que se deba a una gastritis agua o subaguda. Tener la lengua blanca, en la mayoría de los casos suele deberse a una falta de higiene que provoca un incremento de la flora bacteriana. Pero es cierto que a veces puede ser la consecuencia de problemas estomacales o incluso de otras complicaciones más serias que hay que tratar con un especialista. También pueden reflejar deshidratación.

LENGUA AMARILLA

Si la lengua se pone amarilla hay que pensar en un problema biliar: que hay reflujo al estómago o bien que el hígado está dañado provocando ictericia, aunque previo a percibirla a través de la lengua se habrá detectado por las mucosas, principalmente en nuestros ojos.

LENGUA ROJA

La lengua roja y especialmente brillante habitualmente reflejan una infección, generalmente en los niños, con frecuencia provocada por infecciones de faringe y amígdalas.

LENGUA GEOGRÁFICA

Las lenguas geográficas, llenas de surcos y grietas, evidencian una patología provocada por exceso de ácido gástrico o por enfermedad por reflujo.

LENGUA MUY MARRÓN

Una lengua muy marrón puede ser sintomática de patología en el colón.

LENGUA PÁLIDA

Una lengua muy pálida puede orientarnos hacia problemas de anemia.

tipos-de-colores-de-lengua
Clínica Ruiz de Gopegui
Doctores Ruiz de Gopegui

Nuestros dentistas en Madrid destacan por su elevada cualificación, la constante formación y la incorporación de las técnicas más innovadoras y punteras dentro del sector odontológico. No escatimamos en tecnología, ya que mediante estos avances podemos ofrecer tratamientos mucho más predecibles, exitosos y rápidos. Gracias a la aplicación tecnológica de nuestro centro odontológico podemos planificar procedimientos bucodentales de máxima calidad, reduciendo plazos, minimizando el número de visitas al dentista y abaratando el coste de los tratamientos dentales.